Libardo Gómez Sánchez, Diario del Huila, Neiva, octubre 24 de 2011
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Neiva al igual que el resto del país, se hunde en el fango de la pobreza que dispara los índices de delincuencia y drogadicción, los pocos que disponen de unos ingresos decentes tratan de refugiarse en condominios acordonados por alambre de púas y custodiados por guardas privados de seguridad, sin embargo su tránsito cotidiano por los diferentes lugares de la ciudad los expone al asalto de los raponeros o al atraco a mano armada, al abrumador encuentro con la indigencia intoxicada con la botella de pegante, al solícito ofrecimiento de la prostitución infantil, en fin, es inevitable toparse con las innumerables lacras que la miseria genera en la sociedad.
Contra toda evidencia, quienes se han perpetuado en la conducción de la nación insisten en aplicar los mismos remedios a males que se salieron de madre, para ello falsean la realidad y presentan el éxito de unos pocos como el de todos: el enorme crecimiento de las utilidades del sector financiero, como un avance de la sociedad; los balances de las EPS como logros de la atención en salud; el TLC para los negocios de la multinacionales como la panacea a los males del país; la reforma privatizadora de la educación superior como una oportunidad para los sectores populares; la explotación minera a cielo abierto, que arrasa con todo, como una actividad protectora del medio ambiente, entre muchas otras falacias que pregonan a los cuatro vientos.
Las mayorías no creen en nada ni en nadie, pero los más pobres continúan acudiendo esperanzados a las urnas por la promesa que periódicamente les hacen los politiqueros de siempre o afanados por recibir el día alguna migaja de las que reparten los desfalcadores del erario, sus penurias son tan urgentes que resulta ingenuo esperar que mediten el voto, sin embargo existe una franja de colombianos que se revientan a diario en múltiples actividades, procurándose de manera honrada el sustento de sus familias, que no viven de los políticos, pero que sufren sus decisiones y a pesar de ello no expresan su inconformidad eligiendo, sino paradójicamente absteniéndose con lo que facilitan la perpetuidad de los mismos; estos podrían provocar un cambio sustancial en los resultados si participaran de manera independiente: “ los pueblos cambian cuando deciden cambiar a sus dirigentes”.
Es hora de permitirle a las nuevas concepciones desarrollar sus propuestas: proteger a los sectores de la economía que forman la base material de nuestra riqueza y generan trabajo para la gente; fortalecer la red pública hospitalaria dedicando la totalidad de los recursos a atender a los pacientes, eliminando las utilidades de las EPS; garantizar la gratuidad de la educación hasta el grado 11, proveyendo alimento, transporte, textos y uniformes a quienes los necesiten , mejorando las condiciones locativas de los colegios y la capacitación de los docentes; mantener el carácter público de las empresas de servicios domiciliarios, pero con administraciones libres de los compromisos burocráticos; regular la presencia del capital extranjero, de tal manera que no afecte los esfuerzos empresariales criollos, con gabelas que los ponen en condiciones ventajosas y constriñen el crecimiento de las empresas nacionales, estas son algunas de las propuestas de quienes nos oponemos a las políticas de la “Unidad Nacional” y que merecen una oportunidad .
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