Pese a que asistimos a un período de diferenciaciones en la izquierda colombiana, considero que la perspectiva de unir en un haz de matices y voluntades, a ciudadanos y sectores democráticos, movimientos sociales, populares, progresistas y de izquierda, en torno a la configuración de alternativas avanzadas para el país, debe entenderse como posibilidad y como desafío. Lo que propone intercambios no sólo programáticos sino también sobre visiones y comportamientos políticos.
Considero también que, en este momento y en la perspectiva de ese intercambio, el Polo debe ir ganando en precisiones ideológicas, políticas y organizativas. Algunas de estas últimas están referidas, en mi criterio, a la necesidad de que los militantes del Polo no practiquen el entrismo hacia otras fuerzas, ni lo permitan a su interior; que, reglamentando sus tendencias internas, el Partido no acepte la doble militancia en relación con otros movimientos o partidos políticos, y que supere el paralelismo o el fraccionalismo que puedan estarse presentando a distintos niveles de sus estructuras.
Estimo que un comportamiento responsable y respetuoso del Polo hacia otras fuerzas políticas, y la explícita demanda de reciprocidad al respecto, preserva su esfuerzo y crea condiciones para un entendimiento más fructífero con ese espectro de organizaciones y opiniones con las cuales queremos converger, porque nuestro Ideario de Unidad lo postula, pero también porque el campo de la democracia lo reclama y hasta la pugna en la mal llamada “Unidad Nacional” lo aconseja.
Sea esta la ocasión para reiterar el llamado a que el Polo acompañe con franqueza y convicción, la reclamación de una salida política y negociada al conflicto armado. De nuevo, tanto para desarrollar su Ideario, como para responder a las angustias de un pueblo que, lo ha demostrado, no quiere la guerra en su territorio.
Bogotá, agosto 9 de 2012
WILSON ARIAS CASTILLO
Representante a la Cámara PDA
Valle del Cauca
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